El Hospital de Ciudad Real incorpora la cifoplastia para el tratamiento quirúrgico de fracturas vertebrales

07/11/05
El servicio de Neurocirugía del Complejo Hospitalario de Ciudad Real, dependiente del SESCAM, ha incorporado una nueva técnica de mínima invasión para el paciente que permite aliviar el dolor que provocan las fracturas vertebrales derivadas de osteoporosis o de un proceso tumoral.

La cifoplastia es una nueva técnica quirúrgica de mínima agresión para el paciente, realizada bajo la modalidad de cirugía mayor ambulatoria y con anestesia local, que permite restaurar el aplastamiento del cuerpo vertebral y aliviar el dolor que provocan las fracturas derivadas de osteoporosis y de un proceso tumoral.

El mayor problema que presentan estos pacientes es el dolor intenso provocado por el aplastamiento de la vértebra, lo que altera de manera importante su calidad de vida. La nueva técnica que incorpora el Servicio de Neurocirugía del hospital ciudadrealeño alivia de forma inmediata estas molestias mediante la recuperación de la altura normal de la vértebra afectada.

La mayoría de estas fracturas se producen cuando los huesos de la columna se debilitan y colapsan, derivadas de la afectación de osteoporosis en el caso de personas de edad avanzada, o del daño que provoca la infiltración para tratar procesos oncológicos, informó la Junta.

Este novedoso procedimiento quirúrgico consiste en la creación de una cavidad dentro de la vértebra para restablecer el tamaño original del cuerpo fracturado. De esta manera, guiado por un aparato de radiología, el neurocirujano realiza una pequeña incisión para conseguir una trayectoria angosta hacia el hueso fracturado, donde inserta un diminuto balón plástico de alta resistencia a las presiones que se infla y desplaza la porción colapsada de la vértebra para recuperar la altura deseada.

Una vez obtenida la cavidad, se retira el balón y se introduce en el interior una sustancia acrílica de alta viscosidad que favorece el crecimiento del hueso y que adquiere su dureza máxima en unos minutos, apuntalando los bordes de la vértebra debilitada, lo que permite la desaparición inmediata del dolor.

El procedimiento de mínima invasión logra disminuir el tiempo de recuperación del paciente después de la intervención y las complicaciones que ello conlleva, en relación al tratamiento quirúrgico convencional, más largo y agresivo.


Este articulo proviene de Asociación Española de Cirugía Mayor Ambulatoria
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